Planes de pensiones para autónomas (edición fiscal)
Para complementar la pensión pública, en España existen diferentes incentivos para que la gente empiece a ahorrar para su jubilación de forma individual - incentivos fiscales incluidos. Aquí te explicamos más, específicamente para autónomos.
España tiene un sistema de pensiones público, y parte de tu cuota de autónoma contribuye a ese sistema. Si quieres saber cuáles son tus derechos de pensión actuales, la Seguridad Social tiene un simulador que te da una estimación aproximada de lo que vas a cobrar una vez que hayas acumulado los 25 años de cotización obligatoria (que puede que alcances o no, dependiendo de cuándo llegaste aquí).
Pruébalo tú misma, y cuando te hayas recuperado del shock de realidad, vamos a ver qué más opciones tienes para tomar el control de tu futuro financiero.
Así se ve el resultado.

En la parte superior puedes ver el número de días que ya llevas acumulados, cuántos días te quedan para tener derecho a una pensión, y si hay días adicionales que puedan sumarse por maternidad u otras circunstancias.
Tienes un gráfico que muestra en qué punto del camino estás y, luego, los números interesantes: si sigues cotizando al mismo nivel que hoy, el "importe total pensión" es tu pago mensual en dinero de hoy.
El valor deflactado tiene en cuenta una inflación estimada del 2% anual, lo que significa que los 2.427,23 €/mes de este ejemplo equivalen a 1.601,43 € en dinero de hoy.
¡Ahora te toca a ti! Haz tu propia simulación y mira tus números:
Planes de pensiones privados con incentivo fiscal
Para complementar la pensión pública, el Estado español ha creado diferentes incentivos para que la gente empiece a ahorrar para su propia jubilación de forma individual. A veces eso significa que puedes deducir el ahorro anual de tu base imponible (en la declaración de la renta). Otras veces, implica que las ganancias del capital están exentas de impuestos.
Como autónoma o autónomo en España, puedes reducir tu base imponible hasta en 5.750 €, lo que te permite ahorrar entre 1.600 y 2.500 € al año (dependiendo de tus ingresos).
El Plan de Pensiones está disponible tanto para trabajadoras por cuenta ajena como para autónomas. Puedes aportar hasta 1.500 € al año, y esos 1.500 € son deducibles en tu declaración de la renta anual. Pagarás impuestos sobre el dinero cuando lo cobres en el futuro, cuando probablemente estés en un tramo impositivo más bajo.
La mayoría de los bancos establecidos ofrecen este Plan de Pensiones, ya que es un producto que pueden ofrecer a todos sus clientes individuales.
La misma lógica fiscal se aplica al Plan de Pensiones de Empleo Simplificado (PPES), un producto similar específicamente para autónomas y autónomos que no tienen acceso a planes de empresa. Como autónoma puedes ahorrar 4.250 € adicionales al año, también deducibles en tu declaración. Y sí, esto aplica también a las autónomas societarias (si tienes una SL).
El PPES es relativamente nuevo (desde el 2023), así que no todos los bancos lo ofrecen todavía. Consulta con tu banco, pero si no lo tienen, no te quedes ahí. No necesitas cambiar de banco para acceder a un PPES. Los hay disponibles como productos independientes, y merece la pena invertir esos 20 minutos extra de investigación para encontrar uno que te encaje.
Importante: los planes de pensiones son ilíquidos. Eso significa que, en principio, el dinero tiene que quedarse ahí hasta que te jubiles. Puedes dejar de hacer aportaciones en cualquier momento, pero si decides retirar dinero, ese importe se suma a tu base imponible del año en curso, lo que puede llegar a anular el ahorro fiscal que habías acumulado.
Sí puedes mover tu plan de pensiones entre entidades. Si decides cambiar de banco, puedes pedirle al nuevo que se haga cargo de tu plan (si ofrece un producto equivalente). Esto no tiene ningún impacto en tu declaración de la renta y simplemente continúas ahorrando (o manteniendo el plan) en el nuevo banco.
Una opción adicional para pagar menos impuestos en tu jubilación
Si quieres ahorrar más específicamente para la jubilación (es decir, a largo plazo, porque sabes que quieres jubilarte en España), existen algunas soluciones que pueden reducir tu carga fiscal en el momento del cobro. El PIAS (Plan Individual de Ahorro Sistemático) es un ejemplo: la ganancia de capital puede estar completamente exenta de impuestos, siempre que hayas ahorrado durante más de 5 años y lo cobres como renta vitalicia (no en un único pago). Sí pagarás un pequeño impuesto sobre la renta en cada pago, pero el porcentaje va reduciéndose cuanto mayor eres. Todos los detalles aquí, si tienes curiosidad.
Con un PIAS puedes ahorrar hasta 8.000 € al año (con un máximo de 240.000 €).
Encontrar el equilibrio entre el ahora y el después
Aunque no tengas planes de jubilarte, vale la pena tener en mente una fecha a partir de la cual trabajar sea opcional. Si lo disfrutas, sigue adelante. Pero igual que un fondo de emergencia te permite dejar a clientes (o relaciones) tóxicos, tener un plan de jubilación en marcha te permite tomar una decisión en lugar de verte acorralada.
Obviamente, el mejor momento para empezar a ahorrar era hace 10 o 20 años. Pero el segundo mejor momento es hoy. Así que pon en marcha ese Plan de Pensiones, y hablemos de dónde estás ahora.